Geografía y Paisaje


La Sierra de Callosa, se alza en medio del valle fluvial de la Vega Baja del río Segura como una mole caliza que sin duda constituye una de las más representativas señas de identidad de toda la comarca. Son numerosos los puntos de la Sierra de Callosa desde los que se puede admirar el paisaje y la geografía de toda la Vega Baja y los accidentes geográficos que la rodean como, al sur, los montes meridionales del bajo Segura, desde Murcia hasta Guardamar, al Norte, las sierras  de Espuña, La Pila, Abanilla, Albatera, Crevillente, el Parque Natural del Hondo de Elche y el mar desde el Cabo se Santa Ploa hasta la bahía de Guardamar del Segura, con la desembocadura del río.

Geológicamente los materiales que la constituyen son básicamente calizos y dolomíticos (compuestos por carbonatos de calcio o de magnesio), por debajo de cuales aparecen otro tipo de materiales que son metamórficos como pizarras, filitas amarillas o micaesquistos, que muy rara vez afloran a la superficie para hacerse visibles.            

El hecho de que las calizas sean materiales permeables y solubles en agua, facilita la formación de oquedades por disolución, lo que hace que aparezcan gran cantidad de cuevas y abrigos, algunas de ellas con gran interés espeleológico.

El clima ejerce una clara influencia sobre la distribución de las comunidades vegetales, el régimen hídrico, las temperaturas, la evaporación, la insolación, son factores que condicionan la instalación de las plantas. Las condiciones climáticas extremas son directamente proporcionales al aumento de la biodiversidad vegetal.

La escasez de lluvias nunca superiores a  300l/m2, las altas temperaturas estivales y la elevada evapotranspiración ubican a nuestra zona en un clima Termomediterráneo-semiárido propio de la zona biogeográfica Murciano-Almeriense, que engloba el sur de Alicante, Murcia y Almería.