Pastorela
Hasta el año 1936, en la Iglesia Arciprestal de San Martín Obispo de Callosa de Segura, el Sochantre de la misma, acompañado por algún monaguillo, cantaba de este modo la Misa Pastorela en: Nochebuena, el segundo día de Navidad, el día del Niño y el día de Reyes. La misa era amenizada por el músico que solía manejar el extraordinario y valiosísimo órgano que existía en dicha iglesia y que fue destruido ese mismo año.
Llegado el año 1939 y próximas las fiestas navideñas, el pueblo anhelaba de nuevo oír su tradicional Misa Pastorela y el problema que parecía imposible solucionar por la carencia del órgano, fue resuelto gracias a determinadas personalidades del municipio y a la buena memoria de algunos ancianos callosinos, recuperando todos los intermedios musicales de la Misa Pastorela que, casi en su totalidad, eran villancicos y “aguinaldos” populares. Algunos son completamente callosinos y otros son originales de pueblos vecinos.
El proceso de recuperación de la Misa consistió, no sólo en la reconstitución de las letras y la música de los villancicos y “aguinaldos”, sino también en la adaptación de la misma para instrumentos de viento, madera, metal y percusión, consiguiendo con este inestimable trabajo que la calidad musical de estos interludios ya no dependiese solamente del organista.
A toda esta labor extraordinaria, hay que añadir el enriquecimiento que supuso, hace ya muchísimos años, el hecho de que, en vez de ser interpretada por una sola persona, el Sochantre, lo fuera por un coro de voces graves y que en la actualidad está integrado por hombres y mujeres, la mayoría todavía integrados en la Coral Callosina San Martín o en el Coro Parroquial, con lo que se ha conseguido una mayor sonoridad y prestancia.












